LA FABRICACIÓN DEL
INTERIOR

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Las luces de la Bauhaus #Marianne Brandt

A pesar de la fama alcanzada por el mobiliario creado en el taller de carpintería de la Bauhaus, las piezas elaboradas en el taller de metalurgia fueron una de las principales fuentes de financiación de la escuela, así como uno de los mejores ejemplos de colaboración con la industria.

Aunque Gropius había manifestado la intención de dirigir prioritariamente a las estudiantes al taller de tejido dirigido por Gunta Stölzl, Marianne Brandt entró en 1923 en el taller de metalurgia dirigido por László Moholy-Nagy y se convirtió en su sucesora al frente del taller tres años más tarde. Las teteras, cafeteras y ceniceros de formas puras son seguramente los más conocidos entre los diseños que llevó a cabo en su etapa como estudiante, pero son las lámparas que elaboró posteriormente, fabricadas en serie por la empresa Kandem, el mejor ejemplo de la síntesis de arte y técnica proclamada por Gropius en 1923 como el ideal de la escuela. Brandt diseñó lámparas de mesa, de pared y de pie adaptadas a las exigencias de la fabricación en serie, esto es, simples, modulares y resistentes. Piezas como el modelo nº756 para Kandem combinaban la movilidad de la pantalla y el brazo con una buena dispersión y reflexión de la luz.

La Bauhaus quiere aportar su contribución al desarrollo contemporáneo del problema de la vivienda, desde el utensilio doméstico más sencillo hasta la casa habitable acabada en todos sus detalles. Walter Gropius, Principios de la producción de la Bauhaus, Bauhaus Dessau, 1926

Para el nuevo edificio de la Bauhaus en Dessau, Brandt desarrolló junto a Hans Przyrembel la lámpara colgante con polea y pantalla de aluminio ME78b, utilizada en el taller de metalurgia, el taller de tejido o la sala de dibujo, pero también en el comedor de la vivienda de Gropius, mientras que para las viviendas de los profesores desarrolló las lámparas de techo ME27 y ME104, con su esfera de vidrio opalescente. De esta manera, las lámparas de Marianne Brandt son, junto a las sillas de Marcel Breuer, parte indispensable de la imagen canónica de la arquitectura de la Bauhaus.